domingo, 1 de mayo de 2011

Diario ABC - Artes y Letras- El renacimiento del mito (30-04-2011)


El Héroe

David Rubín.

* * * * *

2011, 
280 páginas. 25 € (cartoné, color)



Cuando el mes pasado se pudo leer en estas páginas la entrevista a David Rubín con motivo de la inminente publicación de “El Héroe”, ya se intuía que la pasión con la que el artista gallego hablaba de su nueva creación auguraba algo auténticamente grandioso. El primer volumen de esta historia en dos partes que narra las aventuras de Heracles ya está en todas las librerías del país. Y con el temor a parecer demasiado enfático, y tratando de enfriar intelectualmente el discurso apasionado que estoy a punto de desarrollar, quisiera poner de relieve que es difícil juzgar una obra que se presenta a medias. Que deja infectado al lector con el veneno del “continuará”; ese leit motiv con el que crecimos todos los lectores de tebeos (incluido el niño del prefacio). Pero este vacío que deja la espera es una nadería. Mientras aguardamos la continuación matamos el tiempo hablando de lo leído hasta ahora, jugando con ese otro placer que provocan las lecturas: la crítica textual. Y sí. En efecto, el lector que se preste a tal experiencia probablemente esté de acuerdo conmigo: estamos ante el cómic español del año.

Los estímulos sensoriales para afirmar algo así son más que evidentes: a la mejora del estilo de dibujo de Rubín (trazos más seguros, limpios y finos) hay que añadirle un gusto impactante en cuanto a la paleta de colores que impregnan las páginas y una lucida y desarrollada adaptación de la historia helénica del mito de Heracles. La sensibilidad autorial, ese mimo con el que ha trabajado en este entramado narrativo durante dos años y la oleada emocional que desprende cada una de las páginas, es la gran recompensa del lector a esta larga espera desde aquel lejano ya “Cuaderno de Tormentas”, tan alejado en el tiempo, tema y estilo.




Realzada pues la historia con un penetrante estilo visual, la novela gráfica se desarrolla en nueve capítulos en los que se narra bajo luces de neón las glorias de Heracles y las miserias de Euristeo; las aventuras del primer héroe que, en esta adaptación, jugando con anacronías y ucronías se nos ofrece a unos chicos que tienen a su vez como héroes a los mitos norteamericanos (Superman, Batman, Wonder Woman, Linterna Verde...), van en moto por lugares pintorescos escuchando en su ipod a David Bowie o se convierten en víctimas del “starsystem”. Cierto experimento que le sale bien a Rubín (entre tantos otros) es el de reinventar la historia: las terribles experiencias que tiene que vivir Heracles en forma de pruebas impuestas por Euristeo se enmarcan en capítulos autónomos, en los que se puede ver la evolución del héroe, tanto física (en cada capítulo el héroe va haciéndose más mayor) como psicológicamente. La fantasía de este recurso ameniza la lectura de una historia que en ocasiones omite la textualidad para dar paso a una serie de espléndidas páginas de acción en las que no hay más lenguaje que el de la cinética. La potencia de estas planchas, aparentemente de rasgos mundanos típicos de los cómics de superhéroes, encajan a la perfección en la narración global, al tener una calidad que recuerda al mejor Kirby (referenciado ya en la propia portada) o al “Manhunter” de Walter Simonson.

La imaginería de Rubín le va muy bien a esta historia de dioses, proezas tecnológicas, demonios y monstruos. La galería de seres que pueblan estas páginas es estimulante: desde las sensuales amazonas hasta los habitantes oprimidos de los pueblos, las marañas rojas de pelo, los seres mitológicos o las referencias superheroicas. Todo un circo de voluntarios que se mueven alrededor de la figura carismática de este niño al que vemos crecer y entrar en distintas fases de su vida, convirtiéndose capítulo a capítulo en un héroe cada vez más apreciado por la sociedad que lo rodea; una suerte de estrella del rock con sus seductoras noches de pasión con Diana (experta en sado) o con sus programas radiofónicos de debate en torno a su figura.

Nota aparte merece el tratamiento del color; el technicolor eléctrico o de neón con el que se da vida al blanco y negro de las páginas es la esencia de esta nueva sensibilidad. Un artificio más que evidencia la capacidad de renovación del autor (como señala Paco Roca en el prefacio) y que aviva con tonos fuertes las pruebas de Heracles; un mundo de fantasía que denota la oleada de libertad, movilidad y diversión con la que David Rubín ha edificado esta obra de indudable éxito.



DIARIO ABC- ARTES Y LETRAS- MITOLOGÍA CLÁSICA PARA EL MODERNO ARTE SECUENCIAL (26. 03. 2011)



ENTREVISTA A DAVID RUBÍN:

MITOLOGÍA CLÁSICA PARA EL MODERNO ARTE SECUENCIAL




Iluminando con colores de neón y tinta china la gloria del mito de Heracles, vuelve David Rubín con su nueva obra “El Héroe”, una adaptación del tema clásico al noveno arte que saldrá a la venta el próximo 14 de abril.


Llueve en Coruña. Cuesta salir del laberinto de coches que se arremolinan en torno a las columnas de la plaza de Cuatro Caminos, que han servido de cuadernos para artistas gallegos. Entre ellos, Rubín. Su dibujo de Breogán sobresale y parece mirar al lugar de la cita: un estudio peculiar donde espera el autor ourensano, que comparte espacio de trabajo con otros grandes artistas: Alberto Guitián, José Domingo, Bernal Prieto y Roque Romero (compañeros de Polaqia). Vestido de riguroso negro nos invita a pasar a un reservado donde su silueta oscura lo inunda todo con su presencia. Saca un pitillo, esboza sonrisa y, mientras prepara café, empieza a trazar un diálogo sobre los mitos y los héroes, pronunciando las palabras con esa sorna gallega, con ese magnetismo de un hombre que se hace escuchar y leer.

Ya se ha podido ver un avance en internet de lo que será tu nueva obra “El Héroe”, y en las 25 páginas leídas hasta ahora se observa un cambio radical con respecto a “Cuaderno de tormentas”: desde la introspección narrativa que da paso a una historia de acción hasta la paleta de colores vivos de este Héroe, que contrasta con la oscuridad tonal del Cuaderno...

Sí, porque creo que esto es como todo en la vida: te dediques al tema creativo que sea la vida avanza, y tu forma de ver las cosas y lo que haces varía; el cuerpo te pide hacer cosas nuevas. Cuando hice “Cuaderno de Tormentas” no era el mismo que cuando hice “La tetería del oso malayo”. Y ahora que estamos todos pasando por uno de los peores momentos de la humanidad pues creo que es una de las ocasiones en las que más necesitamos a los héroes. Aunque por desgracia en la vida real no existan los superhéroes ni nadie que se les parezca, he pensado un poco a raíz de eso en “cómo molaría que hubiera una especie de Superman que venga aquí a arreglar todo este tinglado”. Quería pues, eso: hacer una historia sobre los héroes pero desde otro punto de vista, volviendo a la Grecia clásica, a los primeros héroes de la historia, y darle unas vueltas para contar algo nuevo, algo diferente con ellos. Creo que lo importante para cualquier historia es cómo cuentas la historia, no la propia historia en sí. En este libro por ejemplo el hilo conductor son las 12 pruebas de Hércules, que ya han sido mil veces contadas a través del cine, la literatura, incluso tebeos... pero precisamente lo que me preocupaba era cómo contar esta historia de un modo innovador y de paso hacerle un homenaje al género que me hizo interesarme por los cómics desde niño, que es el género de los superhéroes.

Es la obra más ambiciosa hasta la fecha que has llevado a cabo: número de páginas (500 en dos tomos), esfuerzo invertido (2 años)... ¿Ha cambiado tu forma de enfocar el trabajo a la hora de realizar una historia tan voluminosa?

Efectivamente. Iba a ser un solo volumen de 300 páginas pero se me fue de las manos (risas). Ha sido un poco a raíz de lo que te decía antes: empecé a escribirlo justo después de “Cuaderno de Tormentas” y de 2 o 3 cómics de encargo que hice por el medio, y tenía ganas de hacer un cómic de autor. Barajé varias propuestas (de hecho empecé a desarrollar otra antes que probablemente cuando termine con “El Héroe” volveré a retomar) en una época bastante gris de mi vida: trabajaba en una productora de animación (Digra films) en la cual estuve un año sin cobrar, tiempo en el que me dediqué a escribir “El Héroe”, ya que necesitaba una válvula de escape ante la mierda en la que me encontraba. Me refugié en una historia de aventuras para superar esos momentos duros. Cuando por fin me puse a dibujar la historia ya había abandonado la productora y pude dedicar este último año sólo a dibujar el cómic.

He podido leer en tu blog (detripas.blogspot.com) que has coqueteado con la técnica del lápiz quemado para ahorrar tiempo en tus últimos trabajos. ¿En “El Héroe” veremos un nuevo estilo de Rubín sin las tintas tan características?

En efecto. Hubo una época en la que barajé la posibilidad de no entintar, simplemente quemar el lápiz en Photoshop y colorear directamente sobre estos lápices, ya que los lápices en este libro están bastante trabajados y me lo permitían. Hice varias pruebas de color con esta técnica pero no terminaba de verlo: por un lado porque estoy acostumbrado a ver mi acabado con tinta y luego porque no las tenía todas conmigo. No quedaba mal el resultado pero la editorial tampoco estaba muy convencida, así que volvimos a lo habitual, aunque el entintando que he hecho en “El Héroe” es bastante diferente al de otros trabajos, ya que con cada obra que hago quiero hacer algo distinto a la anterior, pero manteniendo la unidad de mi forma de pensar y mi trayectoria. Ahora abuso menos de la mancha negra, hay menos oscuridad en las páginas, el dibujo está más desnudo... con el negro muchas veces tapaba las cosas que no sabía o no me atrevía a dibujar. Escondía errores. En este libro me he tenido que enfrentar en multitud de páginas a cosas que jamás había dibujado o que jamás me había planteado dibujar en mi vida.

También hay algo que en los otros tebeos tuyos no se había visto ahora: el tema de la acción...

Sí. Las páginas que hay ahora mismo circulando por internet son las más tranquilitas que hay en el tebeo, pero tampoco he querido hacer páginas como las de DC o Marvel, en las que las secuencias de acción son de dos páginas y ala, ya está. Y luego do de diálogo y nuevamente acción. No. Quería hacer acción de verdad y sacarle todo el partido narrativo posible a este medio, el cómic, del cual aún quedan muchas cosas por explorar. Así que me dije: “¿Qué pasaría si hago una secuencia de 30 páginas seguidas sólo de acción?” Y salieron casi sin diálogos ni nada... ¡pero justificadas! No por pirotecnia gráfica ni por el onanismo de hacer las mejores páginas de acción del mundo del cómic, sino porque la historia lo pedía: si a Heracles le costaba vencer a tal o cual enemigo le debía costar de verdad. Quería representar el sufrimiento del héroe.

¿Para enfocar este tema cómo te documentaste; qué te ha servido de referencia?

Me documenté bastante sobre el tema clásico, sobre todo lo que envolvía a la figura de Heracles y los dioses, leyendo bastantes libros, buscando en internet... me bajé kilos y kilos de información que luego deseché. Creo que necesitas tener una base bien formada de, en este caso la Grecia clásica y sus mitos, para luego poder destruir todo eso desde el conocimiento y crear algo nuevo a partir de ahí. En este cómic no te vas a encontrar las 12 pruebas al 100%, de hecho las he cambiado de orden, dentro de ellas no se resuelven las cosas como están escritas en los mitos, sino como a mí me resultaba mejor. En el fondo también he hecho este tebeo para divertirme; quería pasármelo realmente bien haciendo mi trabajo, sorprendiéndome a mí mismo página a página (y creo que esta misma sensación la podrá captar el lector).

¿En qué se diferencia tu versión de la historia a cualquier otra adaptación que se haya podido ver hasta ahora?

El enfoque que yo le he dado es el de una “novela río”. Normalmente cuando hemos visto en películas, novelas u otros cómics al personaje de Heracles, siempre es un hombre de entre veinte y treinta años, cachas y que va por ahí repartiendo. A mí sin embargo se me ocurrió contar el nacimiento, vida, obra y muerte de Heracles con sus 12 pruebas. De modo que las primeras pruebas son cuando es un niño y aún no es famoso ni considerado un héroe, luego se convierte en una especie de héroe adolescente que vuelve loco a las chavalas, al más puro estilo del protagonista de Crepúsculo (risas): hay pósters suyos, hay ipods, motos, televisiones... pero eso, poco a poco vas viendo la madurez del personaje y cómo al avanzar en edad varía su modo de entender el mundo: sus primeras luchas son un juego pero a medida que avanza se da cuenta de que la vida no es un juego. La primera parte de este libro narra eso: desde el nacimiento hasta el final de la juventud de Heracles. La segunda parte, que será más oscura, es la madurez y la decadencia del personaje.

La historia del mito de Heracles es usada en esta novela gráfica, (por cierto, es una novela gráfica?)

La etiqueta de novela gráfica significa un cómic de mayor o menor extensión en el que el autor no está condicionado absolutamente por nada. Creas la obra que te da la real gana sin imposiciones editoriales ni de expectativas de público, ni de ventas ni de nada. Es la obra que tú como artista necesitas hacer. En este sentido he tenido libertad total, lo que pasa es que como en esta obra salen hostias (risas) la gente cree que no es novela gráfica, que falta gente tomando café y pensando para sus adentros lo triste que es la vida. Pero bueno, que este tema aunque cree revuelo me despreocupa bastante.

decía que el mito de Heracles es usado como pretexto para hacer un "tratado" desmitificador del arquetipo del héroe. ¿Es una manera de humanizar a los héroes? ¿Una forma de deconstruir los mitos heroicos?

Sí. Lo que aquí se cuenta podría extrapolarse a cualquier tipo de héroe, podría contarse con Superman por ejemplo.

Así pues la obra presenta el 14 de abril con motivo del salón del cómic de Barcelona. ¿Hay alguna fecha concreta para hacer una presentación en Galicia?

Sí, se presentará el 14 pero ya estará antes en las librerías de toda España. En Galicia habrá presentaciones en todas las ciudades, pero todavía no están cuadradas las fechas. Las iré anunciando a su debido momento en mi blog. Pero serán en el mes de mayo.

Aseguras haberte tomado el cómic como algo serio para poder vivir de él, al contrario que otros autores que lo hacen por hobby. ¿Es esta actitud la principal necesidad del mercado español para alcanzar el nivel del europeo?

Durante los últimos 10 años de mi vida había tenido al cómic como un hobby que por suerte me daba bastante dinero. Pero el año que estuve sin cobrar en mi trabajo descubrí que podía vivir de lo que hacía en el mundo del cómic. Así que pensé que si me tomaba más en serio esto, si me esforzaba un poco más haciendo obras que gustaran a más gente (como este último trabajo) podría vivir del cómic.

¿Esta evolución responde a un modo de llegar a un público más mayoritario?

Sí, un poco sí. Hombre, mis cómics se han vendido bastante bien y se siguen vendiendo a día de hoy. Pero nunca se sabe. Por ejemplo, cuando salió “La tetería del oso malayo” yo les decía: esto no le va a gustar a nadie, es muy personal. Y sin embargo fue muy bien de ventas. Se agotó la 1ª edición a los dos meses y es un tebeo que se sigue vendiendo. ¿Con “El Héroe? No lo sé. Tengo altas expectativas pero igual es un fracaso... de todas maneras tengo puesta mucha fe en él y espero que funcione aquí y en el extranjero (tengo 18 ofertas del extranjero para que sea publicado fuera de nuestro país). Recuperando tu pregunta anterior te diré que exportando sólo mano de obra, exportando obras de autores españoles para que luego las editoriales españolas (o gallegas en este caso también) compren a los franceses o a los americanos y las publiquen aquí hace que ese dinero siquiera vaya a parar al autor; se queda en Francia o en EE.UU., ya que al final estás comprando el trabajo de gente de aquí hecho para gente de allá; son tebeos de otro país. La clave está en hacer tebeos aquí y venderlos al extranjero.

También debe ser importante el apoyo institucional para lograr esto que propones. ¿Crees que es suficiente el que recibe el mundo del cómic hoy en día en este país?

Sí que se le presta más atención ahora que hace unos años. Yo en mi caso no lo noto porque tampoco he pedido ayuda. Trabajo directamente con la editorial (Astiberri en este caso) con quien acuerdo un precio por el trabajo. Pero no puedo decir mucho del tema porque no he tenido subvenciones. Pero las ayudas creo que estarían bien más que para editar, para ayudar apoyando eventos (por ejemplo pagar desplazamientos a ferias; no todo el mundo puede irse 4 días a Angouleme para mover su carpeta y ver si puede colocar allí su tebeo). Quedan cosas, por supuesto, como que se creen aquí en Galicia unos premios decentes para la creación de cómic.


sábado, 19 de marzo de 2011

diario ABC- ARTES Y LETRAS- PINTANDO UNA METRÓPOLIS DE ENSUEÑO (26. 02. 2011)


Liberado de la gravedad y la antropometría de los espacios, presenta David Pintor su último cuaderno de viajes: “Compostela” (Kalandraka, 2010), libro que recoge la mirada personal del autor sobre la capital gallega con un estilo naïf y onírico

Avivando un agradable sabor a café abre uno este libro de David Pintor. Y, efectivamente, se disfruta plenamente con el aroma de esta bebida tal y como recomienda el autor. “Compostela”, último cuaderno de viaje publicado por el dibujante gallego, presenta 33 ilustraciones en formato apaisado que captan la visión personal de los lugares más emblemáticos de la ciudad que da nombre al libro: la plaza del Obradoiro, la cafetería del Hostal de los Reyes Católicos, el arco de Xelmírez, la Catedral de Santiago, la Capilla de San Francisco, la Facultad de Periodismo, la Avenida Xoan XXIII, el jardín del Hotel Costa Vella, la calle de las Campanas de San Juan, la calle Jerusalén, la Plaza de la Quintana, la cafetería Literarios, la plaza de los hermanos Gómez, el Centro Galego de Arte Contemporánea, el parque de Bonaval, la plaza de Fonseca, la plaza de la universidad, la plaza de Mazarelos, el arco de Mazarelos, la cafetería Derby, la rúa Nova, la rúa do Vilar, el callejón Entrerrúas, la travesía del Franco, la Puerta Faxeira y la Alameda.

Las ilustraciones panorámicas a doble página exploran los cotos del centro compostelano reproduciendo no solamente la euforia de los grandes espacios, sino también vaciando de personas la atmósfera santiaguesa. Si bien uno de los significados de la palabra ‘espacio’ es el vacío, el espacio exiguo se ve casi automáticamente como un espacio lleno. Así, las calles y plazas aparecen despejadas y sólo el propio autor pasea libremente por estos escenarios naïfs, libres de cualquier sombra extraña, llenándolo todo. Un dandy valleinclaniano de sombrero y bufanda dibuja en su cuaderno los paisajes coloridos que se le presentan bajo una constante lluvia dorada de hojarasca con forma de corazón. Unas estampas que dan una representación opuesta a la estereotipada por el tiempo. La Compostela de David Pintor no es la de los peregrinos, la lluvia o el santo, sino la ciudadela de trazo fino y apurado, de colores apagados y manchados, que evocan unas dotes de observación ciertamente ensoñadoras. Las anotaciones en el cuaderno de viajes captan una experiencia sensorial que algunos tildan de realismo mágico, pero que no deja de ser de una imaginería profunda y desdibujada que proyecta una atmósfera suavizada. En todo caso el lector/observador se encontrará otra Compostela; una visión renovada y enriquecida (no por ello opuesta a la realidad), una ventana a través de la cual determinados escenarios que para otras personas podrían ser considerados como normales David Pintor los imagina oníricos y estrafalarios (limpio calificativo de todo carácter peyorativo), derivando casi en un diario íntimo de luces suaves y frías. La soledad paradójica que destilan las páginas se impregnan por la aparentemente sencilla ductilidad y calma que logra el autor, representando la ciudad antropomórfica en ese umbral del espacio imaginario y el espacio que habitamos. Da igual que sean las amplias plazas coloreadas como lagos o las superficies de los tejados que sirven para mecer hamacas que se abren a abismos de paradojas. El espacio representado en este cuaderno es la transición a la elevación artística de un espacio real, ya de por sí artístico.

El libro empieza y acaba con dos capturas desde diferentes ángulos del ‘skyline’ santiagués, formando de manera sutil una especie de cinta de Moebius que genera una última sensación en este paseo por la capital gallega: la de que uno se ha dejado atrapar por este espectáculo visual del que ya no quiere marcharse por temor a que la realidad resulte terriblemente aburrida y desoladora.

Diario ABC- ARTES Y LETRAS- NUEVOS TIEMPOS PARA EL PASADO (26. 02. 2011)



( versión digital en la web del ABC aquí )


Transtempo

Cristina García Rodero

La Fábrica Editorial

23 x 28.5 cm

256 páginas


Viene de ser exhibida en el CGAC Transtempo, de Cristina García Rodero. Una heterogénea exposición de más de 100 fotografías recogida ahora en este volumen que desnuda las raíces de una Galicia probablemente desconocida para los habitantes de las metrópolis gallegas, ciudadanos acostumbrados a discursos de pacotilla en boca de fulanas de realities, que no saben dónde empieza la lengua y acaban las raíces. Y se jactan de esa ignorancia. A ellos esta Galicia les resultará lejana, un reflejo de las novelas de Cunqueiro, Castelao o Blanco Amor, pero que tan pronto cojan en sus manos les abrirá la puerta que separa el pasado del presente. Les provocará una cierta reacción en sus vísceras. Un súmmum sensorial que sólo la fotógrafa de Puertollano podría conseguir. Cristina García ostenta desde 2009 el mérito de ser la primera fotógrafa española en ser miembro de la prestigiosa agencia Magnum, y a su metódico y acertado ojo une un único espectro emocional para configurar una trinidad con su cámara. La calidad de su trabajo es lo que la ha llevado a ese éxito profesional del que treinta años atrás, cuando empezó este reportaje, aún no gozaba. Sin embargo aquí está, tres décadas en el futuro, esta observación casi voyeurista de las sensaciones, ese juego de miradas entre la autora y lo enfocado que desprende la inocencia de lo retratado: una pureza concentrada que provoca estremecimiento. Aquí no encontrará el lector arquitecturas ni juegos visuales. La autora expone representaciones casi rudimentarias de momentos fugaces, de momentos que anudan el pasado, el presente y el futuro de la humanidad del oeste peninsular. Claro que hay simetrías y composiciones con juegos de luces y enfoques, pero son un envoltorio que no ocultan la verdadera intención de la fotógrafa: revelar los sentimientos del pueblo.

Decía el mes pasado en estas páginas que cada fotografía concentra una estimulación de los recuerdos que construyen nuestra identidad, pero después de pasear libremente por las imágenes que ha retratado Cristina, el barrido visual por las páginas de este “Transtempo” le produce a uno la sensación de haber ido más allá, de haberse adentrado en un curso de antropología social. Durante la observación de estas fotografías, aunque sea ésta una observación rápida, uno no puede dejar de sentirse ocupado por la hermenéutica de las imágenes lacónicas que va descifrando. Encontrar el ritual del entierro de un nieto por parte de una abuela, configurar circunstancias y lugares concretos a fiestas y romerías populares o asignar rostros a sujetos que en el subconsciente somos nosotros, son actitudes que provoca este compendio de la identidad gallega, este reportaje histórico de la idiosincrasia del país. Acertadamente señala Miguel von Hafe (comisario de la exposición) en su prólogo a la obra que, como artista, “Cristina García Rodero sabe que estos documentos no nos devuelven la realidad. No nos cuentan historias, no son ilustraciones de un relato particular. Se constituyen en un meta-relato, que recorre con precisión interrogativa un determinado contexto social y geográfico, que lo supera, lo desborda para regresar siempre a su lugar original”. Esta espiral que deambula entre lo que se puede clasificar como arte o reportaje tal vez evoque al observador una duda pueril: ¿por qué una foránea escarba en nuestros sentimientos y paradigmas? En mi caso esta duda resulta absurda; me limito a considerar el resultado de la obra en su conjunto, las razones intelectuales o existenciales de las que proviene la idea de buscar las raíces gallegas por parte de una oriunda de Ciudad Real pertenece a una esfera completamente privada que sólo le importa a la artista. Lo que sí me importa es que en las revisiones selectivas de esta obra, mi mirada apresaba las fotos en las que creía reconocer paisajes por los que solía pasear en mi infancia. Quizás con esa economía del estudiante universitario vago que sabe recorrer apuntes detectando únicamente los pasajes útiles para el examen, así me reconocí buscando esas imágenes que me evocaban a mi pasado. Y me llevé una sorpresa: prácticamente la totalidad de la obra sumergía mis imágenes mentales en las páginas y se superponían a las imágenes de Cristina.



miércoles, 9 de febrero de 2011

Diario ABC- ARTES Y LETRAS- GALICIA E OS MUNDOS PARALELOS (25. 01. 2011)




aquí la edición online en castellano




Galicia no Medio do Mundo

Alejandro Castro de la Iglesia

Teófilo Edicións, Xaneiro 2011

Na Galicia de comezos do século XXI, a fotografía desquitouse por completo e superou tódolos ostracismos e a indiferenza que lle acompañara durante tanto tempo. Hoxe está presente en todas partes, dende no Museo de Arte Contemporáneo compostelán ao espazo Moret Art vigués; do museo municipal ourensán á Cidade da Cultura do monte Gaiás. Incluso este crecimento provocou a aparición masiva de libros de fotografía que habitan nos fogares coma algo máis que meros obxectos decorativos e símbolo cultural, inda que a día de hoxe poucas son as novidades editoriais que se atrevan coa fotografía do país, inda que habelas hainas e sempre se agradece telas atopadas nos escaparates ao carón dos voluminosos tomos de fotografía erótica ou de deseño. Así, nunha paisaxe de cubertas coloridas con porno duro, fotogramas clásicos ou arquitecturas imposibles atopamos esta viaxe visual que plantexa GALICIA No Medio Do Mundo (Teófilo Edicións), cunha atractiva composición colorida para a portada que permite intuir o que o lector se vai atopar no interior deste volume de gran formato.

Galicia e a fotografía recorren un camiño común, e coma compañeiros de viaxe, decidiron neste libro sair da peceira e comparar o propio no océano do alleo; ver cómo o galego é proxectado no resto do mundo ou, dito doutro xeito, comprobar cómo a realidade particular plásmase na universalidade. “Levar o pescado a Cangas é coma levar carbón a Newcastle”, sinala con certa gracia mareante o editor J.Luis Teófilo Piñeiro. E quizáis sen querelo esa reflexión contén certo poso de carácter autóctono, esa negra sombra feita morriña que a todo galego lle fai ver en calquer punto alonxado algo que lle recorde a súa terra. Deste xeito, un pasea por estas máis de 150 imaxes e comproba o carácter testemuñal da fotografía; o instantáneo plasmado na permanenza desta expresión artística. Esa fracción de segundo que a Alejandro Castro evocoulle ao seu fogar e que, mediante a comparación, nos mostra as similitudes de distintas identidades: dende un sorriso ata unha plataforma, pasando por portos, portas, mercados ou oficios. A través dunha eficaz estrutura confrontada a modo de reflexos de espello, as distintas realidades do mundo confróntanse coa galega con máis colorido que melancolía, baixo unha mirada case verbal que evoca calquer poesía rosaliana.

GALICIA A TRAVÉS DO ESPELLO

Cada fotografía concentra unha estimulación das lembranzas que constrúen a nosa identidade, descubríndonos a luz e mais o (c)olor do fogar a milleiros de kilómetros de distancia. “Unha foto só pode captar un momento entre millóns de momentos da vida dunha persoa”, escribe Jonathan Coe na “Choiva antes de caer”. Alejandro Castro expresará neste libro eses momentos que poden trasladarse no espazo/tempo e (tr)ascender coma algo universal e non puntual. Unha cuestión de fe? Ver para crer? As imaxes son o espello que demostran esta ollada dende diferentes ángulos, ambivalentes encuadres, dobres exposicións ou luminacións iuxtapostas, cambios de escala ou dobres texturas. Consegue pois o artista o entrelazado da neutralidade descritiva e a verosimilitude, imperando nestas láminas ese fondo de carácter documental da obra. Xa non son imaxes de Galicia e o mundo, senon un mundo de imaxes.



sábado, 1 de enero de 2011

Diario ABC - Artes y Letras- LAS PLATAFORMAS DEL FONTANERO (31-12-2010)


Llega a A Coruña una exposición llena de bits en la que se repasan los 25 años de la historia de Super Mario, máximo icono y eterno renovador del mundo de los videojuegos.

El universo de setas, estrellas, tortugas voladoras, tuberías imposibles y fontaneros saltarines cumple 25 años. Y para conmemorar este aniversario Nintendo y Novacaixagalicia acercan a todos los fans gallegos una exposición en la que se hace un recorrido por la evolución de Super Mario, desde sus orígenes en los bits hasta sus nuevas aventuras tridimensionales. La muestra, que podrá visitarse en la sede de la Fundación Novacaixagalicia hasta el día 9 de enero, entre otras sorpresas habilitará al público los videojuegos que hicieron sobresalir a este personaje en el panorama del entretenimiento: desde el Super Marios Bros de la Nes (1985) hasta el New Super Mario Bros para Wii (2010).

La historia de este fontanero de peto azul y camisa y gorra rojas creado por Shigeru Miyamoto se remonta al año 1982, donde hizo su primera aparición en el videojuego Donkey Kong y en su secuela Donkey Kong Jr., ambos títulos para recreativas, y tal fue su éxito que al año siguiente aparecería el primer título íntegro para este personaje: Mario Bros. (1983), en el que se introdujeron las clásicas tuberías verdes, las tortugas (koopas) y al hermano de Mario, Luigi, en un intento por hacer multijugador a este videojuego (utilizándose el mismo sprite de Mario pero con color verde). Sin embargo el boom de Mario se produce cuando Nintendo saca a la venta en 1985 una consola para el hogar: la NES, y con ella el primer videojuego de plataformas con movimiento lateral: Super Mario Bros. Unido a esta novedosa forma de hacer videojuegos, una genial banda sonora compuesta por el artista Koji Kondo (creador de melodías fácilmente reconocibles por cualquiera aún hoy en día), el hecho de tratarse del primer juego complejo y minucioso de la historia (debido a los amplios mapas, los secretos ocultos y la calidad de sus gráficos) y que, por encima, el movimiento del personaje respondía rápidamente a los botones del mando, hicieron que las ventas de esta forma de entretenimiento se dispararan. Se vendieron 40 millones de juegos a nivel mundial y su éxito, al nivel del famoso Tetris, convirtieron a este personaje en un icono carismático.

Nacieron de esta manera los bloques amarillos con una interrogación, las setas rojas que hacen crecer al héroe, las setas verdes que dan vidas extra al jugador, las estrellas saltarinas, las plantas carnívoras, los champiñones, las tortugas voladoras... un mundo de posibilidades que fue aumentando con las inevitables secuelas que se hicieron de este popular juego: Super Mario Bros. The Lost Levels (1988), secuela japonesa que, debido a su dificultad sólo fue distribuída en el país nipón; Super Mario Bros.2 (1988) y Super Mario Bros 3 (1988), último juego para la plataforma NES y que, debido a su éxito de crítica y público, propició la aparición de unos dibujos animados para la televisión con las aventuras derivadas de este juego. La mariomanía se fue extendiendo a otras consolas como la Game Boy (Super Mario Land, Super Mario Land 2) o la Super Nintendo (con su clásico Super Mario World o el Super Mario Kart). En todas estas secuelas el mundo de Super Mario crecía de tal manera que la premisa en muchos títulos ya no era rescatar a la princesa Peach, el personaje principal no tenía por qué ser el fontanero, aparecieron nuevos personajes como el antagónico Wario o el dinosaurio-montura Yoshi (quienes protagonizarían posteriormente videojuegos propios) y se desarrollaron nuevas formas de juego.

A mediados de los años 90 el sector de los videojuegos estaba a punto de vivir otra revolución con la inminente aparición de la Nintendo 64 (1996): una consola que dejaba atrás el uso de los sprites y las plataformas en dos dimensiones para dar paso a las tres dimensiones y elementos poligonales de alta calidad visual. Así nace Super Mario 64, un videojuego que aún hoy sigue siendo influencia directa de juegos para la Wii. Su aparición supuso un éxito de crítica y ventas y para muchos sirvió como justificación para adquirir la cara Nintendo 64. Y es que la recreación del universo de Mario en tres dimensiones fue algo más que una simple traslación de dimensiones: innovó en el multiperspectivismo del juego (el jugador puede elegir entre diferentes puntos de vista opcionales), el primordial uso del stick analógico (que ha acabado sustituyendo a la clásica cruceta de botones) y el libre acceso a los niveles del juego (sin un orden lineal obligatorio) hicieron de este título uno de los mejores de la historia. Lejos quedaban ya aquellos cartuchos de 8 y 16 bits en los que un fontanero pixelizado daba brincos de izquierda a derecha con la única mecánica de llegar al final de las fases y conseguir rescatar a la princesa.

Después de poner patas arriba la ley de la gravedad y el sistema de juego con el Super Mario Galaxy para la Wii y de haber reeditado el clásico Super Mario Bros con nuevos sistemas de juego, una cosa queda clara: Nintendo sabe qué teclas tocar para que no podamos decir eso de “No, si en esto de las consolas yo ya lo he visto todo...”.

martes, 30 de noviembre de 2010

Diario ABC- Artes y Letras- CUANDO EL BLOGGER DECIDE (27-11-2010)


ABC celebra el décimo aniversario de la librería A Gata Tola con una entrevista a su fundador, Santi Navia, en la que analiza el momento actual del mundo del cómic, su futuro y la influencia que la red ha tenido sobre los nuevos lectores





A pesar del cambio de local hace algunos años, nada ha cambiado en esta librería compostelana. Ni siquiera el aire, para que se sigan conservando en ella el mundo de historias que allí llegaron para marcharse. Miles de aventuras, en una biblioteca infinita, que dan noticia de otras tantas existencias de superhéroes, de vidas cotidianas, de manchas en hojas de papel. Muchos nos aficionamos a nuevas lecturas gracias a esta tienda, lugar de encuentro de gente desconocida pero con similares gustos e intereses, intercambiando opiniones y palabras, creando espontáneas tertulias y abriendo el apetito de la narración gráfica. En A Gata Tola el tiempo va más despacio. Debe ser esto lo que buscamos todos en ella: un rincón en el que evadirnos de la aceleración del día a día para transportarnos a universos de viñetas. Detrás del mostrador, bajo la atenta mirada de un princesa Leia y un Batman en blanco y negro, Santi sigue recordando a día de hoy cómo nació la idea de montar esta tienda en Santiago hace 10 años.
- Estaba trabajando fuera de Galicia pero quería regresar y establecerme en Santiago. Mi idea era montar una tienda de cómics grande, como las que acababa de descubrir en Madrid, así que me fui hasta el Salón del Cómic de Barcelona, hablé con los distribuidores y en cuanto llegué a Santiago empecé a buscar un local. Ésta fue la verdadera odisea, ya que el margen que tenemos con la venta de libros es pequeño y en cuanto pregunté por el precio de los bajos me asusté. Tardé 8 meses en encontrar un local que se ajustara a lo que yo podía pagar y consideraba que podría ser rentable.
- ¿Esta iniciativa emprendedora surgió del interés por ofrecer a los aficionados algo distinto a lo que ya se ofrecía en la ciudad compostelana?
- Sí. Yo pensaba que había cierto tipo de productos, como el cómic de superhéroes, que estaba muy disperso en los kioscos y que no había un sitio que los concentrara. Había alguna tienda pero que se dedicaba a otro tipo de productos de cómics y éstos lo dejaba un poco de lado. Yo empecé por otra clase de producto y poco a poco fue andando la cosa.
- Diez años después, ¿cómo valora la evolución de la tienda y la del mercado del cómic?
- Para mí la evolución más significativa de los primeros años fue el impulso del manga, ya que hasta hace un par de años éste tuvo un auge enorme gracias a Internet. Además, la entrada del público femenino en el mundo del manga también fue muy importante. Sin embargo desde hace dos años para aquí se percibe un interés muy grande del cómic independiente europeo y español (creo que la mayoría del cómic español que se hace a día de hoy es independiente: la obra de Paco Roca, por ejemplo, son historias que yo enclavaría dentro de la banda diseñada independiente).
- Y dentro de esos autores españoles, ¿cuál es el gallego que tiene más tirón entre el público?
- Ahora mismo David Rubín. Miguelanxo Prado también pero en su caso hace bastante tiempo que no publica un álbum (el último fue La Mansión de los Pampín), pero de los que están publicando habitualmente Rubín es el más activo y del que más obras se edita.
- ¿Está afectando la crisis al mercado del cómic?
- Por ahora no se nota y creo que eso se debe a que estamos hablando de productos con un precio relativamente bajo. El público puede comentar que es más o menos cara cierta edición pero en realidad es bajo para que la crisis afecte. Bajo mi punto de vista, la crisis afecta a productos en los que tienes que hacer un desembolso más grande, como ocurre con electrodomésticos o muebles. Son compras que te planteas más. Comprar un cómic por diez o quince euros no plantea dudas muy grandes.
- A esta apreciación debemos añadir que el lector del cómic es muy fiel, ¿no?
- Sí, el lector del cómic es muy fiel. Y además hay una serie de productos como los de superhéroes o el manga que salen cada mes o cada dos meses y que provocan que el cliente visite la tienda para saber si salió el nuevo número. Aquí influye mucho el factor coleccionismo.
- ¿Todo lo que está surgiendo en los últimos tiempos alrededor del cómic digital preocupa a los vendedores de cómic?
- No lo sé. No creo que yo ni nadie tenga idea de lo que va a ocurrir con eso. Cuando los productos estén digitalizados a lo mejor afecta o no. Yo creo que son productos muy diferentes. Es decir, en unos tienes soporte y en otros un objeto físico. Todavía es muy pronto. Yo me imagino que al principio nos afectará a algunos, sobre todo por la novedad, pero después quedará también el objeto físico, que es el libro; el hecho de poseer algo y no una serie de bytes es más importante de lo que creemos. A lo mejor vendemos menos pero yo creo que no desaparecerá. Pongo siempre en este caso el ejemplo de la música descargada y el vinilo. Hay mercado para todo.
- Regresando a los lectores, ¿Qué es lo que incita a un nuevo cliente a entrar en la tienda o a empezar una nueva colección?
- Yo creo que influyen distintos factores: El factor nostalgia, la niñez, las búsquedas por Internet, el entrar y descubrir un mundo nuevo orientado a todo tipo de públicos y lectores... Ahora mismo tenemos lectores desde los 10 años hasta los 60, aunque el bruto se concentra entre los 25 y los 40 años.
- Eso contrasta con uno de los tópicos que hay sobre el prototipo de lector de cómic, que es un mercado dirigido a niños…
- Sí, el que no es lector de cómics es lo que se imagina, que los cómics son infantiles. Pero nada más lejos de la realidad: a día hoy si me preguntan por un cómic para un niño de seis años tendría dificultades para dárselo porque para ese tipo de público no hay. Quiero decir, un tebeo de Batman no está hecho para un público de 6 años, ni de 8 ni de 10. Es para un público adulto. Muchos vienen porque ven la película. Me pasó ayer y sólo pudo elegir entre tres o cuatro porque en la mayoría la estética es más dura, las historias son para un lector que las sigue desde hace diez o veinte años y no para el público infantil.
- ¿Cuáles son las temáticas que más se venden ahora mismo?
- Yo creo que de todo. Lo que triunfa es la calidad y la influencia de Internet. Es decir, hay mucho producto que ya se ha comentado antes en la red y gente que se decanta por una historia por los buenos comentarios que ha leído sobre ella. Y eso pasa en casi todos los ámbitos: hay blogs que influyen mucho en cuanto a cómic europeo y español por ejemplo. Aún así, los superhéroes siguen siendo la estrella. Son el subgénero más importante del mundo del cómic porque tienen un público fiel y llevan cincuenta años con una evolución propia. Es el producto que más habría que estudiar en el futuro viéndolo como una subcultura en el mundo del cómic.
- Entonces queda claro que el poder de Internet, las críticas que se publican en la red son lo que más motiva a comprar…
- Yo creo que ahora mismo sí. No todo lo que se lee en Internet sino determinadas páginas web que influyen mucho en el comprador final porque es donde más se mira: La cárcel de papel, Zona negativa… son grandes influencias en la venta final. Implican un 25% más de venta. Es un canal de información bruto y sin prensar que llega a mucha gente. Ahora en vez de preguntar a un colega vas directamente a la red. Cada vez funciona más la propia realidad del producto en sí que genera una corriente de opinión que influye en el comprador final.
- También proporcionáis otras salidas de ocio, como los torneos de cartas…
- Sí, hay un mercado de juegos de cartas como Magic que son evoluciones de los juegos de cartas habituales pero con otro tipo de nivel y estrategia. En países como Alemania, Suiza o Dinamarca, donde no hay una tradición de hacer vida social fuera de casa sino dentro de su propio domicilio, son muy populares. Son juegos sociales. Aquí se encuentra gente que interactúa con otras personas y que así expresa sus inquietudes en torneos y partidas que se realizan los viernes y sábados en una parte del local.


Cinco recomendaciones

- "El arte de volar" (español), ganador del Premio Nacional. Me parece un gran cómic con una gran historia, psicológicamente muy profunda.
- "Los combates cotidianos" (europeo) en una edición integral que acaba de publicarse, es uno de esos cómics sobre los pequeños problemas que no hay que dejar escapar.
- "Daredevil Born Again" (superhéroes) uno de los cómics fundamentales de los 80 y uno de los mejores de Frank Miller. Una desestructuración de los superhéroes brutal y una mirada sobre lo que es la humanidad y cómo tenemos que volver a luchar y mirar hacia delante cuanto todo se ha perdido.
- "Pluto" (manga) una visión a modo de thriller con asesinatos muy buena. Sólo 8 volúmenes que tratan la intrahistoria de los cómics japoneses con una visión novedosa.
- "Lo peor de Vázquez", una buena manera de ver la frescura de los cómics del destape, irreverente, los últimos cómics de un gran genio de la cultura del cómic.


(También puede verse en la edición digital del ABC)
 
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